por motivos que no vale la pena explicar, el aikidoka asistió nuevamente ayer a la práctica de la tarde. y en la práctica de la tarde ocurrió un suceso de enorme trascendencia para el aprendiz: por primera vez, y en medio de una práctica plagada de sempais (incluso con uno que otro cinturón negro), sensei invitó a este humilde aprendiz a ser uke para ejemplificar una técnica.
fue un momento de honda emoción para el aprendiz que intentó dar lo mejor de sí.
la técnica era shomen uchi sankyo ura. primero se absorvía el ataque y se bajaba a uke simulando un sablazo, para luego, después de un vaivén producido por la intención de uke de volver a subir, nage cambiaba de mano, torcía el antebrazo y despojaba a uke de su centro.
fueron segundos de profundo orgullo y emoción para este practicante, quien a pesar de no tener grados, siente que con este hecho en apariencia cotidiano, ha dado un pequeño paso en el camino del budo.
esta alegría y emoción se prolongan hasta el día de hoy. sí, porque hoy se cumple exactamente un año desde que el aikidoka retornó al tatami después de un breve paso por el dojo y una larga ausencia del mismo.
y quizás aquí convendría dar un salto al pasado y remontarse a los primeros encuentros que el aikidoka tuvo con el aikido:
hace cerca de diez años, una buena amiga del aprendiz (que en esa época no era siquiera un aprendiz), le contó que estaba practicando aikido y una tarde en un parque de la ciudad, esta amiga le enseñó. el aikidoka recuerda con perfecta claridad la sensación: había que flectar una pierna por detrás de la otra pierna, ovillarse y dejar caer el cuerpo rodando hacia atrás, para luego ponerse de pie gracias al impulso. era nada más y nada menos que ushiro ukemi, que por supuesto el aikidoka (que en ese tiempo no era aikidoka) no sabía que se llamaba así. después de eso una vez el aprendiz fue a ver a su amiga al dojo donde practicaba, y quedó gratamente sorprendido con todo lo que vio. pero hasta ahí llegó todo.
pasaron varios años después de eso (inexplicablemente el aprendiz dejó de ver a esa buena amiga), cuando el sicólogo que atendía semanalmente al aikidoka le contó que él practicaba aikido y lo invitó a practicar. el aprendiz esperó a que concluyera la terapia (de la que salió lúcido y fortificado) para acercarse al dojo y matricularse y comenzar las prácticas. estamos hablando del año 2000 o 2001 (el aikidoka no lo recuerda ya).
hay que decir que el aikidoka se sintió muy cómodo desde que puso un pie en el dojo el primer día y practicó intensamente en horario matutino durante tres meses. sin embargo, y debido a un problema logísitoco, el aikidoka con el dolor de su alma, debió dejar las prácticas. se fue prometiendo retorno.
y cumplió. después de cinco años de su primer encuentro formal, el aikidoka volvió al dojo y hoy se cumple un año de esa sabia decisión.
por eso hoy el aikidoka celebra y espera prolongar este regreso al dojo todo el tiempo que su cuerpo y las circunstancias de la vida se lo permitan.
abril 26, 2007
abril 24, 2007
hace exactamente una semana que el aikidoka no vertía aquí sus impresiones. esto no es sinónimo de una semana completa sin aikido, sino todo lo contrario. el aikidoka ha seguido asistiendo regularmente a sus prácticas, salvo que el aprendiz no ha tenido tiempo de plasmarlas en este espacio.
entonces, como las prácticas de la semana pasada ya se han diluido en el cerebro de este olividadizo principiante, el aikidoka sólo se referirá a la de ayer noche. porque ayer el aikidoka volvió a dejar a un lado la práctica matutina, para centrarse en la nocturna. los motivos para este cambio ya han sido explicados anteriormente, pero el aprendiz quisiera agregar otro que se le había quedado en el tintero: la práctica de la tarde la conduce sensei, la de la mañana no. de esta forma, asistir los lunes en horario nocturno, le permitirá al aikidoka estar más con sensei, lo que para el aprendiz siempre es un gran estímulo.
y anoche la práctica estuvo centrada en shomen uchi nikkyo ura. una hermosísima pero igualmente compleja técnica que al aikidoka le costó mucho asimilar, pero que de todas formas consiguió ir puliendo (toscamente) para terminar realizándola de manera aceptable (aunque no más que eso).
durante la práctica sensei explicó que nikkyo es una técnica que puede ser demoledora pero al mismo tiempo muy reconfortarte. es decir tener sometido a uke con nikkyo podría fácilmente quebrarle la muñeca o provocarle gran dolor sin demasiado esfuerzo. pero es precisamente lo que hay que evitar, dijo sensei. en vez de provocarle dolor a uke, hay que provocarle placer. porque a través de nikkyo también es posible transmitir contención y relajo.
durante la práctica el aikidoka vivió una situación extraña. y fue el hecho de constatar que el primer compañero con el que practicó el aprendiz (que no tenía hakama) comprendía mucho mejor la técnica que otros compañeros con hakama (algunos incluso yudanshas). y esto tenía que ver con que nikkyo debía realizarse en modalidad ura y esto implicaba absorver chomen y de inmediato abrirse para ponerse a las espaldas de uke. esto lo tenía muy claro el primer compañero, no así los siquientes con los que practicó el aikidoka, quienes bloqueaban el golpe, para sólo entonces bajar a uke como con un corte de bokken. por cierto el aikidoka no hizo ver este detalle a ninguno de sus nages y dejó esta situación para sí. principalmente por discreción, pero también porque todas las personas con quienes practicó el aikidoka lograron dejarle algo al aprendiz. sobre todo uno de ellos, que tenía en los pies un olor de los mil demonios que pareció quedar impregnado en la punta de la nariz del aikidoka durante el resto de la práctica.
pero ese ya es otro tema.
entonces, como las prácticas de la semana pasada ya se han diluido en el cerebro de este olividadizo principiante, el aikidoka sólo se referirá a la de ayer noche. porque ayer el aikidoka volvió a dejar a un lado la práctica matutina, para centrarse en la nocturna. los motivos para este cambio ya han sido explicados anteriormente, pero el aprendiz quisiera agregar otro que se le había quedado en el tintero: la práctica de la tarde la conduce sensei, la de la mañana no. de esta forma, asistir los lunes en horario nocturno, le permitirá al aikidoka estar más con sensei, lo que para el aprendiz siempre es un gran estímulo.
y anoche la práctica estuvo centrada en shomen uchi nikkyo ura. una hermosísima pero igualmente compleja técnica que al aikidoka le costó mucho asimilar, pero que de todas formas consiguió ir puliendo (toscamente) para terminar realizándola de manera aceptable (aunque no más que eso).
durante la práctica sensei explicó que nikkyo es una técnica que puede ser demoledora pero al mismo tiempo muy reconfortarte. es decir tener sometido a uke con nikkyo podría fácilmente quebrarle la muñeca o provocarle gran dolor sin demasiado esfuerzo. pero es precisamente lo que hay que evitar, dijo sensei. en vez de provocarle dolor a uke, hay que provocarle placer. porque a través de nikkyo también es posible transmitir contención y relajo.
durante la práctica el aikidoka vivió una situación extraña. y fue el hecho de constatar que el primer compañero con el que practicó el aprendiz (que no tenía hakama) comprendía mucho mejor la técnica que otros compañeros con hakama (algunos incluso yudanshas). y esto tenía que ver con que nikkyo debía realizarse en modalidad ura y esto implicaba absorver chomen y de inmediato abrirse para ponerse a las espaldas de uke. esto lo tenía muy claro el primer compañero, no así los siquientes con los que practicó el aikidoka, quienes bloqueaban el golpe, para sólo entonces bajar a uke como con un corte de bokken. por cierto el aikidoka no hizo ver este detalle a ninguno de sus nages y dejó esta situación para sí. principalmente por discreción, pero también porque todas las personas con quienes practicó el aikidoka lograron dejarle algo al aprendiz. sobre todo uno de ellos, que tenía en los pies un olor de los mil demonios que pareció quedar impregnado en la punta de la nariz del aikidoka durante el resto de la práctica.
pero ese ya es otro tema.
abril 17, 2007
ayer en la mañana el aikidoka se quedó irremediablemente dormido y no consiguió llegar al dojo a la hora indicada. sin embargo, sí lo logró en la tarde, instancia en la cual comprobó algunas agradables connnotaciones del horario nocturno.
por ejemplo, la saludable diversidad que se vive sobre el tatami. en una práctica se puede practicar con much@s compañer@s distint@s (sin repetirse) a diferencia de las prácticas matutinas en las que el menor número de asistentes obliga a repetirse compañer@ en más de una oportunidad.
¿su principal debilidad? paradojalmente su principal debilidad proviene de su principal fortaleza, porque la diversidad también es sinónimo de mucha gente sobre el tatami, lo que reduce considerablemente el espacio de acción.
la práctica de ayer se centró en nikkyo y el aikidoka se sorprendió del tremendo daño que se puede hacer con un movimiento de manos en apariencia inofensivo.
uke toma la muñeca en ai hanmi, y nage cubre la mano de uke con su mano libre, para luego, con su mano tomada, envolver la muñeca de uke, para entonces generar una pequeña ola y atraerlo hacía su centro.
para contrarrestar el potencial (y efectivo) daño que puede sufrir su antebrazo, uke (que debido a nikkyo ya estaba en suelo) debía acercar rápidamente y lo más posible su cuerpo al de nage para evitar así la luxación y el consiguiente dolor.
una técnica sumamente interesante en la que se exploró durante toda la práctica. a pesar de que parecía una técnica algo estática, requería gran movimiento del cuerpo, sobre todo por parte de uke, que debía mover su cuerpo para evadir el dolor.
hacia el final, sensei varió la técnica para terminar con proyecciones, hecho que llenó de dicha al aikidoka, quien pensaba que sería una práctica sin proyecciones (y al aikidoka como que lo deprimen las prácticas sin proyecciones).
fue en ese momento cuando salió a la luz la principal debilidad de las prácticas vespertinas. porque flop, flop, flop, pasaban por el costado del aikidoka sus compañeros en mae ukemis ruidosos y silenciosos y en más de oportunidad este aprendiz pensó que a alquien iban a partirle la cabeza o sacarle un ojo de un talonazo (alguien que incluso podría haber sido él).
por suerte nada de eso ocurrió y la práctica fue tan interesante y el aikidoka se sintió tan pleno y liviano en ella, que está evaluando la posibilidad de cambiar la práctica de los lunes para la tarde, para continuar el resto de la semana con sus habituales sesiones matutinas.
por ejemplo, la saludable diversidad que se vive sobre el tatami. en una práctica se puede practicar con much@s compañer@s distint@s (sin repetirse) a diferencia de las prácticas matutinas en las que el menor número de asistentes obliga a repetirse compañer@ en más de una oportunidad.
¿su principal debilidad? paradojalmente su principal debilidad proviene de su principal fortaleza, porque la diversidad también es sinónimo de mucha gente sobre el tatami, lo que reduce considerablemente el espacio de acción.
la práctica de ayer se centró en nikkyo y el aikidoka se sorprendió del tremendo daño que se puede hacer con un movimiento de manos en apariencia inofensivo.
uke toma la muñeca en ai hanmi, y nage cubre la mano de uke con su mano libre, para luego, con su mano tomada, envolver la muñeca de uke, para entonces generar una pequeña ola y atraerlo hacía su centro.
para contrarrestar el potencial (y efectivo) daño que puede sufrir su antebrazo, uke (que debido a nikkyo ya estaba en suelo) debía acercar rápidamente y lo más posible su cuerpo al de nage para evitar así la luxación y el consiguiente dolor.
una técnica sumamente interesante en la que se exploró durante toda la práctica. a pesar de que parecía una técnica algo estática, requería gran movimiento del cuerpo, sobre todo por parte de uke, que debía mover su cuerpo para evadir el dolor.
hacia el final, sensei varió la técnica para terminar con proyecciones, hecho que llenó de dicha al aikidoka, quien pensaba que sería una práctica sin proyecciones (y al aikidoka como que lo deprimen las prácticas sin proyecciones).
fue en ese momento cuando salió a la luz la principal debilidad de las prácticas vespertinas. porque flop, flop, flop, pasaban por el costado del aikidoka sus compañeros en mae ukemis ruidosos y silenciosos y en más de oportunidad este aprendiz pensó que a alquien iban a partirle la cabeza o sacarle un ojo de un talonazo (alguien que incluso podría haber sido él).
por suerte nada de eso ocurrió y la práctica fue tan interesante y el aikidoka se sintió tan pleno y liviano en ella, que está evaluando la posibilidad de cambiar la práctica de los lunes para la tarde, para continuar el resto de la semana con sus habituales sesiones matutinas.
abril 14, 2007
faltaba que el aikidoka se cruzara con sensei para que las cosas empezaran a ponerse en orden. o bien a abrirse para arrimare la nariz nuevamente a espacios insondables.
faltaba la presencia y sobre todo el silencio de sensei para que el aikidoka volviera a encajar ciertas piezas, para que volviera a encontrar el sentido y las dimensiones y el peso que tenía el hecho de estar sobre el tatami (cada vez que se está sobre el tatami). y de paso, darse cuenta de todo el placer que ello le provocaba.
lo interesante de todo esto es que sensei logró transmitirle este mensaje (o esta sensación) al aikidoka sin decir una palabra. concentrándose exclusivamente en la técina que se estaba realizando.
como se trató de una práctica matutina, en la que sólo había dos sempai y sensei, el aikidoka tuvo la posibilidad de practicar con sensei durante largos pasajes del keiko. y así, concentrándose en la correcta forma de realizar jujirogarami a partir de ushiro ryo kata dori (una técnica hermosísima, sin duda una de las favoritas del aikidoka por su plasticidad por el quiebre que propone, por su sorpresa, por su sorprendente concreción), el aikidoka fue nuevamente entendiendo de qué se trata todo este asunto. no entendiéndole por completo, por supuesto, sino entendiendo de nuevo que se trata un misterio profundo, que vale la pena intentar resolver.
el aikidoka tiene claro que nunca llegará a resolverlo, pero está convencido de que vale la pena hacer el intento.
faltaba la presencia y sobre todo el silencio de sensei para que el aikidoka volviera a encajar ciertas piezas, para que volviera a encontrar el sentido y las dimensiones y el peso que tenía el hecho de estar sobre el tatami (cada vez que se está sobre el tatami). y de paso, darse cuenta de todo el placer que ello le provocaba.
lo interesante de todo esto es que sensei logró transmitirle este mensaje (o esta sensación) al aikidoka sin decir una palabra. concentrándose exclusivamente en la técina que se estaba realizando.
como se trató de una práctica matutina, en la que sólo había dos sempai y sensei, el aikidoka tuvo la posibilidad de practicar con sensei durante largos pasajes del keiko. y así, concentrándose en la correcta forma de realizar jujirogarami a partir de ushiro ryo kata dori (una técnica hermosísima, sin duda una de las favoritas del aikidoka por su plasticidad por el quiebre que propone, por su sorpresa, por su sorprendente concreción), el aikidoka fue nuevamente entendiendo de qué se trata todo este asunto. no entendiéndole por completo, por supuesto, sino entendiendo de nuevo que se trata un misterio profundo, que vale la pena intentar resolver.
el aikidoka tiene claro que nunca llegará a resolverlo, pero está convencido de que vale la pena hacer el intento.
abril 11, 2007
no del todo feliz fue el regreso del aikidoka al dojo esta mañana.
básicamente porque apenas saltó sobre el tatami y comenzó a calentar los brazos y los hombros (haciéndolos girar) comprobó que su hombro izquierdo no estaba completamente recuperado.
fue una lamentable constatación que se sumó a una serie de otros imperceptibles (e inexplicables) detalles que hicieron al aikidoka sentirse extrañamente incómodo durante toda la práctica.
puede que haya sido la dificultad de las técnicas, en apariencia simples, pero sumamente complejas a la hora de ejecutarlas (técnicas cuyo nombre por cierto el aikidoka no conoce), puede que haya sido el escaso número de compañeros (dos más sempai) sobre el tatami, puede que haya sido el cambio de recorrido y de medio de transporte que experimentó hoy el aikidoka para llegar al dojo. puede que haya sido todo eso (u otras cosas) las que influyeron para generar esa incómoda sensación que dominó al aikidoka durante toda la práctica.
así las cosas, es poco lo que puede decir el aprendiz hoy, aparte de reconocer que se encuentra en una encrucijada que no tiene claro cómo resolver. por un lado la necesidad de retomar las prácticas para recuperar el ritmo y el tono, pero por otro, la necesidad de recuperarse completamente del hombro, para no lamentar en el futuro una lesión mal tratada hoy.
entonces para qué vamos a decir una cosa por otra: no fue una buena mañana para el aikidoka. aunque tampoco fue la peor.
básicamente porque apenas saltó sobre el tatami y comenzó a calentar los brazos y los hombros (haciéndolos girar) comprobó que su hombro izquierdo no estaba completamente recuperado.
fue una lamentable constatación que se sumó a una serie de otros imperceptibles (e inexplicables) detalles que hicieron al aikidoka sentirse extrañamente incómodo durante toda la práctica.
puede que haya sido la dificultad de las técnicas, en apariencia simples, pero sumamente complejas a la hora de ejecutarlas (técnicas cuyo nombre por cierto el aikidoka no conoce), puede que haya sido el escaso número de compañeros (dos más sempai) sobre el tatami, puede que haya sido el cambio de recorrido y de medio de transporte que experimentó hoy el aikidoka para llegar al dojo. puede que haya sido todo eso (u otras cosas) las que influyeron para generar esa incómoda sensación que dominó al aikidoka durante toda la práctica.
así las cosas, es poco lo que puede decir el aprendiz hoy, aparte de reconocer que se encuentra en una encrucijada que no tiene claro cómo resolver. por un lado la necesidad de retomar las prácticas para recuperar el ritmo y el tono, pero por otro, la necesidad de recuperarse completamente del hombro, para no lamentar en el futuro una lesión mal tratada hoy.
entonces para qué vamos a decir una cosa por otra: no fue una buena mañana para el aikidoka. aunque tampoco fue la peor.
abril 09, 2007
no es ni de cerca la primera (ni la peor) lesión que sufre el aikidoka durante su vida. ya sea originadas por el aikido o bien por cualquier otra circunstancia. sin embargo, nunca ha dejado de sorprenderse ante la capacidad del cuerpo (de la capacidad de la vida en sí misma) de regenerarse. los tendones, los ligamentos, los músculos, van volviendo a su (com)posición original.
el aikidoka no ha estado ajeno a este proceso. un proceso en el que no sólo sus ligamentos dañados se han regenerado, sino también su espíritu y su disposición. con los días la rabia dio paso a la templanza, la ansiedad dio paso a la calma.
el atento lector habrá notado que, más allá de la lesión, se habían dado ciertas situaciones que estaban afectando la sana práctica del aikidoka. bueno, los días han permitido también despejar la incomodidad y disponer al aikidoka para volver al tatami atento, como siempre, pero también tan abierto y liviano como ha intentado hacerlo siempre.
claro, también está el asunto de los exámenes, que el aprendiz no pudo rendir debido a este pequeña lesión. pero el asiduo lector ya sabe que el aikidoka no siente una obsesión por subir de grados y una vez más el aprendiz acepta que cada uno tiene sus tiempos y que las lesiones que surgen al camino también forman parte de ese tiempo que hay que respetar. por lo demás, lo que quede por delante para rendir su primer examen, le permitirá al aikidoka profundizar las técnicas requeridas.
por último, mientras decantaba la lesión (mientras los tendones se regeneraban) el aikidoka tuvo tiempo también para pensar en el momento exacto del incidente. en ese aspecto también las cosas han decantado. porque si bien al principio el aprendiz pensaba que las responsabilidades en el incidente eran compartidas entre uke y nage (nage porque quizás improvisó una técnica para la cual no estaba técnicamente capacitado frente a un aprendiz. uke por haber estado desprevenido), ahora el aikidoka piensa que no importa buscar las responsabilidades del incidente, sino grabarse a fuego una importante lección: el último ukemi (el último segundo de la práctica) es tan importante como el primero, o como el del medio y por lo tanto la disposición, la atención, la concentración, la respiración no debe soltarse sino hasta el final, hasta el segundo aplauso frente al kamiza, en el que el cuerpo devuelve la energía a la vía láctea.
hoy, tras algunas sesiones de acupuntura (tras ingerir algunas cápsulas homeopáticas) el aikidoka fue dado de alta. su intención es incorporarse este mismo miércoles a las prácticas.
el aikidoka no ha estado ajeno a este proceso. un proceso en el que no sólo sus ligamentos dañados se han regenerado, sino también su espíritu y su disposición. con los días la rabia dio paso a la templanza, la ansiedad dio paso a la calma.
el atento lector habrá notado que, más allá de la lesión, se habían dado ciertas situaciones que estaban afectando la sana práctica del aikidoka. bueno, los días han permitido también despejar la incomodidad y disponer al aikidoka para volver al tatami atento, como siempre, pero también tan abierto y liviano como ha intentado hacerlo siempre.
claro, también está el asunto de los exámenes, que el aprendiz no pudo rendir debido a este pequeña lesión. pero el asiduo lector ya sabe que el aikidoka no siente una obsesión por subir de grados y una vez más el aprendiz acepta que cada uno tiene sus tiempos y que las lesiones que surgen al camino también forman parte de ese tiempo que hay que respetar. por lo demás, lo que quede por delante para rendir su primer examen, le permitirá al aikidoka profundizar las técnicas requeridas.
por último, mientras decantaba la lesión (mientras los tendones se regeneraban) el aikidoka tuvo tiempo también para pensar en el momento exacto del incidente. en ese aspecto también las cosas han decantado. porque si bien al principio el aprendiz pensaba que las responsabilidades en el incidente eran compartidas entre uke y nage (nage porque quizás improvisó una técnica para la cual no estaba técnicamente capacitado frente a un aprendiz. uke por haber estado desprevenido), ahora el aikidoka piensa que no importa buscar las responsabilidades del incidente, sino grabarse a fuego una importante lección: el último ukemi (el último segundo de la práctica) es tan importante como el primero, o como el del medio y por lo tanto la disposición, la atención, la concentración, la respiración no debe soltarse sino hasta el final, hasta el segundo aplauso frente al kamiza, en el que el cuerpo devuelve la energía a la vía láctea.
hoy, tras algunas sesiones de acupuntura (tras ingerir algunas cápsulas homeopáticas) el aikidoka fue dado de alta. su intención es incorporarse este mismo miércoles a las prácticas.
marzo 28, 2007
existen dos consistentes motivos para que el aikidoka esté molesto esta mañana.
el primero, es que durante la práctica matutina de hoy, recibió una, a su juicio, injusta reprimenda por parte de sempai mientras practicaba con él (katate dori kokiu nage). el impasse se produjo precisamente cuando el aikidoka hacía de uke y al momento de tomar la muñeca de nage (en ai hanmi), realizaba un leve irimi, poniendo intención no sólo en la tomada, sino también entrando en el espacio de nage.
después de varias veces en que sempai (sin que el aikidoka se diera cuenta) había trabajado a contra pelo con el aprendiz, sempai sencillamente perdió la paciencia y exclamó: "quédate tranquilo, hombre!"
a diferencia de otras oportunidades, en que el aikidoka se ha guardado sus interrogantes, esta vez el aprendiz verbalizó sus dudas. y sempai le dijo que en esta técnica no era necesario entrar y bastaba con empuñar la muñeca de nage y mantener una posición estable y atenta. sempai se apuró en aclarar que también se podía hacer de la forma en que lo estaba haciendo el aikidoka en ese momento, pero que en ese caso, nage respondería de otra manera.
el aikidoka pensó que sempai tenía razón, pero también pensó que no la tenía.. en cualquier caso, pensó que sempai podría haber reaccionado de manera más receptiva ante el involuntario error de este aprendiz (en el caso de que hubiera se hubiera tratado de un error).
el segundo motivo por el cual el aikidoka está profundamente molesto esta mañana, es porque hacia el final de la práctica (era exactamente el último ukemi de una serie de treinta, antes de la elongación de cierre), el nage que estaba proyectando al aikidoka puso término a la serie realizando él mismo un ushiro ukemi con el que proyectó al aikidoka en un mae ukemi demasiado largo y rasante, que el aprendiz no alcanzó a absorver con propiedad, cayendo de lleno sobre su hombro izquierdo que se dobló y segúramente se esguinzó.
eso es al menos lo que siente el aprendiz. porque a medida que se ha ido enfriando su cuerpo el dolor en su hombro se siente con mayor intensidad.
el aikidoka tenía pensado ir hoy al dojo en doble jornada, pero el aprendiz ya está empezando a conocer su cuerpo y sabe que la inesperada y poco grata lesión es de cuidado, por lo mismo, sabe que tendrá que parar por al menos un par de semanas (si es que no son tres o cuatro), y tratarse con acupuntura (para lo cual ya ha agendado una hora).
por si esto fuera poco, la lesión impedirá que el aikidoka rinda su primer examen kyu, el cual estaba programado para este sábado.
es la segunda vez que el aprendiz no puede rendir su primer examen por lesión. pero es la primera vez que el aikidoka se había preparado a conciencia para ello.
¿no son estos suficientes motivos para que el aikidoka esté de pésimo humor esta mañana?
el primero, es que durante la práctica matutina de hoy, recibió una, a su juicio, injusta reprimenda por parte de sempai mientras practicaba con él (katate dori kokiu nage). el impasse se produjo precisamente cuando el aikidoka hacía de uke y al momento de tomar la muñeca de nage (en ai hanmi), realizaba un leve irimi, poniendo intención no sólo en la tomada, sino también entrando en el espacio de nage.
después de varias veces en que sempai (sin que el aikidoka se diera cuenta) había trabajado a contra pelo con el aprendiz, sempai sencillamente perdió la paciencia y exclamó: "quédate tranquilo, hombre!"
a diferencia de otras oportunidades, en que el aikidoka se ha guardado sus interrogantes, esta vez el aprendiz verbalizó sus dudas. y sempai le dijo que en esta técnica no era necesario entrar y bastaba con empuñar la muñeca de nage y mantener una posición estable y atenta. sempai se apuró en aclarar que también se podía hacer de la forma en que lo estaba haciendo el aikidoka en ese momento, pero que en ese caso, nage respondería de otra manera.
el aikidoka pensó que sempai tenía razón, pero también pensó que no la tenía.. en cualquier caso, pensó que sempai podría haber reaccionado de manera más receptiva ante el involuntario error de este aprendiz (en el caso de que hubiera se hubiera tratado de un error).
el segundo motivo por el cual el aikidoka está profundamente molesto esta mañana, es porque hacia el final de la práctica (era exactamente el último ukemi de una serie de treinta, antes de la elongación de cierre), el nage que estaba proyectando al aikidoka puso término a la serie realizando él mismo un ushiro ukemi con el que proyectó al aikidoka en un mae ukemi demasiado largo y rasante, que el aprendiz no alcanzó a absorver con propiedad, cayendo de lleno sobre su hombro izquierdo que se dobló y segúramente se esguinzó.
eso es al menos lo que siente el aprendiz. porque a medida que se ha ido enfriando su cuerpo el dolor en su hombro se siente con mayor intensidad.
el aikidoka tenía pensado ir hoy al dojo en doble jornada, pero el aprendiz ya está empezando a conocer su cuerpo y sabe que la inesperada y poco grata lesión es de cuidado, por lo mismo, sabe que tendrá que parar por al menos un par de semanas (si es que no son tres o cuatro), y tratarse con acupuntura (para lo cual ya ha agendado una hora).
por si esto fuera poco, la lesión impedirá que el aikidoka rinda su primer examen kyu, el cual estaba programado para este sábado.
es la segunda vez que el aprendiz no puede rendir su primer examen por lesión. pero es la primera vez que el aikidoka se había preparado a conciencia para ello.
¿no son estos suficientes motivos para que el aikidoka esté de pésimo humor esta mañana?
marzo 22, 2007
ayer en la mañana sonó el despertador, pero el aikidoka, que ha estado expuesto a una considerable carga de actividades desde que volvió de sus vacaciones, se quedó irremediablemente dormido.
fue por este motivo que el aprendiz decidió no perderse la práctica vespertina. una práctica en la que el aikidoka se sintió especialmente cómodo y a gusto.
fue una sensación difícil de explicar y que se sustenta en aspectos poco cuantificables, como por ejemplo, la grata sensación del keiko gi, que el aikidoka sintió que le calzaba a la perfección, mucho mejor que otras veces y que además se sentía suave y terso como nunca) o la gratísima temperatura ambiente, o la cálida sensación del tatami bajo sus pies, o la cordialidad reinante en el dojo (rasgo permanente, pero que esta vez el aikidoka sintió con mayor intensidad). en fin una serie de elementos que hicieron particularmente grata la práctica. tanto, que el el aikidoka sintió que el tiempo transcurrió con mayor velocidad que otras veces. fue como si hubieran pasado apenas algunos minutos entre el precalentamiento, la práctica misma (tenchi nage, kokyu nage y otros nages impronunciables para este aprendiz) y la elongación final.
en resumidas cuentas, una gratísima experiencia, que hace al aikidoka cada vez más aikidólico.
fue por este motivo que el aprendiz decidió no perderse la práctica vespertina. una práctica en la que el aikidoka se sintió especialmente cómodo y a gusto.
fue una sensación difícil de explicar y que se sustenta en aspectos poco cuantificables, como por ejemplo, la grata sensación del keiko gi, que el aikidoka sintió que le calzaba a la perfección, mucho mejor que otras veces y que además se sentía suave y terso como nunca) o la gratísima temperatura ambiente, o la cálida sensación del tatami bajo sus pies, o la cordialidad reinante en el dojo (rasgo permanente, pero que esta vez el aikidoka sintió con mayor intensidad). en fin una serie de elementos que hicieron particularmente grata la práctica. tanto, que el el aikidoka sintió que el tiempo transcurrió con mayor velocidad que otras veces. fue como si hubieran pasado apenas algunos minutos entre el precalentamiento, la práctica misma (tenchi nage, kokyu nage y otros nages impronunciables para este aprendiz) y la elongación final.
en resumidas cuentas, una gratísima experiencia, que hace al aikidoka cada vez más aikidólico.
marzo 19, 2007
sólo dos alumnos marcaron el pulso de la práctica de hoy: un sempai y el aikidoka (descontando por cierto al sempai instructor). una práctica que estuvo centrada básicamente en ikkio, que si bien se trata de la técnica básica, podría escribirse todo un libro con su práctica y evolución.
en este caso (en este dojo) ikkio busca absorver el ataque de uke (en este caso chomen uchi) y elevar el brazo del atacante para "tomarle el centro", es decir llevarlo a un punto en el que pierde su punto de apoyo y por tanto la plataforma para entrar. "tomar el centro". el aikidoka se quedó pensando en el término y le pareció que el término es similar al que usan en algunas películas de guerra. "tomar el centro" sería como "tomar el cuartel general" o "tomar el control de la ciudad". y es que al tomar el centro o hacer atravesar a uke el límite que divide al equilibrio y al desequilibrio, equivale a anular su ataque.
durante la práctica de hoy, el sempai/alumno se mostró particularmente intenso y persistente, sobre todo en el papel de uke, resistiéndose en reiteradas oportunidades a las técnicas (febles, por supuesto) que aplicaba sobre él el aikidoka, e incluso en muchas oportunidades apelando a una contratécnica, la que terminaba con el aikidoka en el suelo.
llegado a este punto, el aikidoka acaba de recordar que no se ha referido a la práctica del sábado y tampoco a la del viernes, por lo que no perderá esta oportunidad:
la práctica del viernes supuestamente iba a ser el primer cruce del aikidoka con sensei en mucho tiempo (por lo menos en un mes y medio), pero no lo fue. de hecho, fue casi lo contrario, ya que se trató de la primera práctica que entregaba un sempai, un compañero de tantas batallas.
y la práctica reflejó a cabalidad la actitud de este sempai sobre el tatami. fuerza, intensidad, alta exigencia física y un gran respeto por el compañero. tampoco faltó una interesante cuota de humor. con decir que no habían pasado más de tres minutos de precalentamiento y el aikidoka ya tenía su keiko gi empapado.
uno de los rasgos característicos de este sempai es su constante interés por llevar las técnicas a situaciones de combate fuera del tatami. a este sempai no le van las prácticas conceptuales, ni sensoriales ni introspectivas, sino las prácticas enérgicas y efectivas. y así fue la primera práctica que dictó. sin ir más lejos, fue la primera vez que el aikidoka debió practicas aplicando ya no un yodan tsuki al rostro, sino uno, dos, tres y cuatro, para recién en ese entonces aplicar irimi nage omote (o recibirlo en el caso de uke).
fue el viernes que el aikidoka comprobó que le queda muchísima práctica para lograr realizar ukemis al menos de manera estilizada. fue intentando realizar un ukemi alto (sempai puso un bokken casi a la altura de sus hombros para que el aikidoka lo salvara con mae ukemi) que el aikidoka aterrizó con la espalda recta, lo que le significó un fuerte dolor de espalda y de cuello. de todas formas fue una práctica que le gustó muchísimo al aikidoka, a quien por lo general le gusta sentirse exigido físicamente.
así las cosas, fue el sábado cuando el aikidoka se encontró con sensei después de tanto tiempo. una práctica sabatina (la primera después de sus vacaciones) en la que el aikidoka vio caras nuevas y otras conocidas y que estuvo basada íntegramente en una técnica cuyo nombre el aikidoka desconoce, pero que si tuviera que explicarla, sería de esta forma: a partir de kata te dori ai hanmi, nage aplica un atemi al rostro de uke con su mano libre. al elevar un poco el centro de gravedad de uke, nage pasa por debajo de su brazo (alejando lo más posible su brazo tomado del centro de uke y alejándolo aún más de su punto de equilibrio), para luego bajar el brazo tomado como un bokken y someter a uke que ha quedado enfrentado a nage, pero, si es que la técnica ha sido bien aplicada, incapaz de moverse.
fue una práctica en la que sensei destinó mucho tiempo para hablar. algo extraño en sensei, que es más bien un tipo de pocas (poquísimas) palabras. de todas maneras fueron palabras muy didácticas, en las que no sólo se refirió a las falencias que veía en algunos de los asistentes, sino también en las diferencias entre el daito ryu y el aikido. sensei se refirió a episodios en la vida de o sensei y en ciertos pasajes hizo reir a todos de buena gana.
terminada la práctica de hoy, sempai/compañero pidió disculpas por su actitud. dijo estar muy cansado y atribuyó a ello sentirse mal sobre el tatami.
el aikidoka se preguntó "¿y entonces por qué vino?", pero fue una pregunta que se guardó para sí.
en este caso (en este dojo) ikkio busca absorver el ataque de uke (en este caso chomen uchi) y elevar el brazo del atacante para "tomarle el centro", es decir llevarlo a un punto en el que pierde su punto de apoyo y por tanto la plataforma para entrar. "tomar el centro". el aikidoka se quedó pensando en el término y le pareció que el término es similar al que usan en algunas películas de guerra. "tomar el centro" sería como "tomar el cuartel general" o "tomar el control de la ciudad". y es que al tomar el centro o hacer atravesar a uke el límite que divide al equilibrio y al desequilibrio, equivale a anular su ataque.
durante la práctica de hoy, el sempai/alumno se mostró particularmente intenso y persistente, sobre todo en el papel de uke, resistiéndose en reiteradas oportunidades a las técnicas (febles, por supuesto) que aplicaba sobre él el aikidoka, e incluso en muchas oportunidades apelando a una contratécnica, la que terminaba con el aikidoka en el suelo.
llegado a este punto, el aikidoka acaba de recordar que no se ha referido a la práctica del sábado y tampoco a la del viernes, por lo que no perderá esta oportunidad:
la práctica del viernes supuestamente iba a ser el primer cruce del aikidoka con sensei en mucho tiempo (por lo menos en un mes y medio), pero no lo fue. de hecho, fue casi lo contrario, ya que se trató de la primera práctica que entregaba un sempai, un compañero de tantas batallas.
y la práctica reflejó a cabalidad la actitud de este sempai sobre el tatami. fuerza, intensidad, alta exigencia física y un gran respeto por el compañero. tampoco faltó una interesante cuota de humor. con decir que no habían pasado más de tres minutos de precalentamiento y el aikidoka ya tenía su keiko gi empapado.
uno de los rasgos característicos de este sempai es su constante interés por llevar las técnicas a situaciones de combate fuera del tatami. a este sempai no le van las prácticas conceptuales, ni sensoriales ni introspectivas, sino las prácticas enérgicas y efectivas. y así fue la primera práctica que dictó. sin ir más lejos, fue la primera vez que el aikidoka debió practicas aplicando ya no un yodan tsuki al rostro, sino uno, dos, tres y cuatro, para recién en ese entonces aplicar irimi nage omote (o recibirlo en el caso de uke).
fue el viernes que el aikidoka comprobó que le queda muchísima práctica para lograr realizar ukemis al menos de manera estilizada. fue intentando realizar un ukemi alto (sempai puso un bokken casi a la altura de sus hombros para que el aikidoka lo salvara con mae ukemi) que el aikidoka aterrizó con la espalda recta, lo que le significó un fuerte dolor de espalda y de cuello. de todas formas fue una práctica que le gustó muchísimo al aikidoka, a quien por lo general le gusta sentirse exigido físicamente.
así las cosas, fue el sábado cuando el aikidoka se encontró con sensei después de tanto tiempo. una práctica sabatina (la primera después de sus vacaciones) en la que el aikidoka vio caras nuevas y otras conocidas y que estuvo basada íntegramente en una técnica cuyo nombre el aikidoka desconoce, pero que si tuviera que explicarla, sería de esta forma: a partir de kata te dori ai hanmi, nage aplica un atemi al rostro de uke con su mano libre. al elevar un poco el centro de gravedad de uke, nage pasa por debajo de su brazo (alejando lo más posible su brazo tomado del centro de uke y alejándolo aún más de su punto de equilibrio), para luego bajar el brazo tomado como un bokken y someter a uke que ha quedado enfrentado a nage, pero, si es que la técnica ha sido bien aplicada, incapaz de moverse.
fue una práctica en la que sensei destinó mucho tiempo para hablar. algo extraño en sensei, que es más bien un tipo de pocas (poquísimas) palabras. de todas maneras fueron palabras muy didácticas, en las que no sólo se refirió a las falencias que veía en algunos de los asistentes, sino también en las diferencias entre el daito ryu y el aikido. sensei se refirió a episodios en la vida de o sensei y en ciertos pasajes hizo reir a todos de buena gana.
terminada la práctica de hoy, sempai/compañero pidió disculpas por su actitud. dijo estar muy cansado y atribuyó a ello sentirse mal sobre el tatami.
el aikidoka se preguntó "¿y entonces por qué vino?", pero fue una pregunta que se guardó para sí.
marzo 14, 2007
la práctica de esta mañana estuvo íntegramente centrada en katate dori kayten nage, la cual, tal como lo dice su nombre, consiste en la proyección de uke a partir de kayten.
pero antes de hablar de eso, quizás sería conveniente hablar del profundo cansancio que experimentó el aikidoka antes de salir de la cama. durante breves minutos reflexionó sobre el sentido de todo esto. y a pesar de que esos minutos de reflexión no lo llevaron a respuestas concretas, se levantó de todas formas, y se dirigió al dojo con nubes en su cabeza y legañas en sus ojos.
todo esto lo hizo llegar algunos minutos tarde a la práctica, por lo cual se perdió el saludo al kamiza. no así el precalentamiento, que lo realizó completo. bastaron algunos minutos para que las cosas empezaran a quedar más claras. sobre el tatami al aikidoka se le acaban todos sus achaques. el dolor de estómago, el dolor del cuerpo y el insoportable dolor de garganta (que lo ha aquejado por años y años) se esfuman apenas el aprendiz se centra en la práctica.
y aquí el aikidoka no está diciendo que la desaparición de sus achaques se deban a algún conjuro o a la magia (no hace falta decir que el aikidoka no cree en la magia), sino más bien el aprendiz cree que la concentración y el esfuerzo que pone en cada práctica, lo hacen olvidarse de sus achaques, los cuales se vuelve a abalanzar sobre él apenas éste deja el dojo.
pero mejor sería dejar de lado las intimidades para centrarnos en la práctica. y como ya fue dicho, la práctica de hoy estuvo centrada en kayten nage, una técnica sobre la que hay muchísimo que decir. tanto, que lo mejor sería no decir nada.
lo único que será consignado aquí, será el extraño final que tuvo la práctica: sempai separó a los alumnos con hakama de los sin hakama. y a estos últimos (entre los cuales se contaba el aikidoka, por supuesto) los hizo realizar randori a partir de la técnica anteriormente mencionada.
y a pesar de que el aikidoka pensaba que en el siguiente turno harían randori los alumnos con hakama, éstos fueron dejando el tatami, mientras a los sin hakama se les iba a la vida evadiendo de la manera más fluída posible este ataque.
terminado el randori, sempai reunió a los sin hakama en un círculo y preguntó a cada uno su experiencia. cuando le tocó el turno al aikidoka, éste respondió: "me gusta hacer randori, porque me obliga a estar alerta y porque me permite notar mis falencias y lo lejos que estoy de realizar bien la técnica". acto seguido y una vez que hubieron intervenido todos los alumnos sin hakama (a esa altura los con hakama ya estaban en las duchas) sempai señaló que no era recomendable preocuparse demasiado de que la técnica "saliera", sino que simplemente había que contarse con hacerla, sin importar el cómo. sempai dijo además que la principal falencia que notó en todos los aprendices era el deficiente manejo que tenían del espacio.
a pesar de todo fue una práctica extenuante y exigente, en la que el aikidoka (que recibió varios fuertes pero involuntarios atemis por parte de un par de sus compañeros) sintió que volvía de nuevo al aikido después de sus placenteras (aunque cortas) vacaciones.
a la salida del dojo estaban esperando sus dolencias, que se abalanzaron sobre él a la primera oportunidad.
pero antes de hablar de eso, quizás sería conveniente hablar del profundo cansancio que experimentó el aikidoka antes de salir de la cama. durante breves minutos reflexionó sobre el sentido de todo esto. y a pesar de que esos minutos de reflexión no lo llevaron a respuestas concretas, se levantó de todas formas, y se dirigió al dojo con nubes en su cabeza y legañas en sus ojos.
todo esto lo hizo llegar algunos minutos tarde a la práctica, por lo cual se perdió el saludo al kamiza. no así el precalentamiento, que lo realizó completo. bastaron algunos minutos para que las cosas empezaran a quedar más claras. sobre el tatami al aikidoka se le acaban todos sus achaques. el dolor de estómago, el dolor del cuerpo y el insoportable dolor de garganta (que lo ha aquejado por años y años) se esfuman apenas el aprendiz se centra en la práctica.
y aquí el aikidoka no está diciendo que la desaparición de sus achaques se deban a algún conjuro o a la magia (no hace falta decir que el aikidoka no cree en la magia), sino más bien el aprendiz cree que la concentración y el esfuerzo que pone en cada práctica, lo hacen olvidarse de sus achaques, los cuales se vuelve a abalanzar sobre él apenas éste deja el dojo.
pero mejor sería dejar de lado las intimidades para centrarnos en la práctica. y como ya fue dicho, la práctica de hoy estuvo centrada en kayten nage, una técnica sobre la que hay muchísimo que decir. tanto, que lo mejor sería no decir nada.
lo único que será consignado aquí, será el extraño final que tuvo la práctica: sempai separó a los alumnos con hakama de los sin hakama. y a estos últimos (entre los cuales se contaba el aikidoka, por supuesto) los hizo realizar randori a partir de la técnica anteriormente mencionada.
y a pesar de que el aikidoka pensaba que en el siguiente turno harían randori los alumnos con hakama, éstos fueron dejando el tatami, mientras a los sin hakama se les iba a la vida evadiendo de la manera más fluída posible este ataque.
terminado el randori, sempai reunió a los sin hakama en un círculo y preguntó a cada uno su experiencia. cuando le tocó el turno al aikidoka, éste respondió: "me gusta hacer randori, porque me obliga a estar alerta y porque me permite notar mis falencias y lo lejos que estoy de realizar bien la técnica". acto seguido y una vez que hubieron intervenido todos los alumnos sin hakama (a esa altura los con hakama ya estaban en las duchas) sempai señaló que no era recomendable preocuparse demasiado de que la técnica "saliera", sino que simplemente había que contarse con hacerla, sin importar el cómo. sempai dijo además que la principal falencia que notó en todos los aprendices era el deficiente manejo que tenían del espacio.
a pesar de todo fue una práctica extenuante y exigente, en la que el aikidoka (que recibió varios fuertes pero involuntarios atemis por parte de un par de sus compañeros) sintió que volvía de nuevo al aikido después de sus placenteras (aunque cortas) vacaciones.
a la salida del dojo estaban esperando sus dolencias, que se abalanzaron sobre él a la primera oportunidad.
marzo 12, 2007
dieciseis días después de la última vez, el aikidoka se hizo presente esta mañana en el dojo para reanudar las prácticas. la primera práctica después de dos placenteras (aunque cortas, siempre cortas) semanas de vacaciones. período durante el cual, salvo un par de improvisados ukemis sobre la arena, este aprendiz no tuvo mayor contacto físico con el aikido.
pero sí mental, porque en más de una oportunidad el aikidoka se sorprendió a sí mismo (por lo general metido en el mar, capeando las olas) pensando en las diferencias entre omote y ura para shi honage. y aunque algunas veces el aikidoka sentía ciertas iluminaciones en las que creía resolver el puzzle mental que le proponía su propio cerebro para resolver ciertas técnicas, ante la falta de un uke en condiciones aptas, le resultó imposible confirmar si estas iluminaciones tenían asidero en la realidad.
considerando entonces el tiempo transcurrido, el aikidoka arribó al dojo (donde ya se han restablecido las sesiones matutinas) dominado por un especial entusiasmo, condición que le permitió ponerse rápidamente a punto para sentirse una vez más en un territorio cálido y familiar.
se podría decir que la práctica de hoy estuvo centrada en el arte de la desaparición. esto es, en cómo nage puede ofrecer algo (la mano, la muñeca, el codo, el brazo) y una vez que uke se ha concentrado en aquello, y que ya se ha decidido a ir a por él, nage simplemente desaparece y donde antes había un brazo, luego sólo está el vacío. ecuación que provoca la proyección de uke.
claro que todo empezó a un tempo pausado, a partir de katate ryotedori, nage debía acercar el brazo tomado a su centro y luego, desde ahí, flectarlo y elevarlo, al tiempo que se posicionaba detrás de uke para dejar caer sólo el peso de su brazo para doblar la espalda de uke.
posteriormente sempai indicó realizar la misma técnica, pero esta vez pido a uke un ataque más solvente, no sólo sosteniendo el brazo de nage, sino intentando entrar en su espacio con intención (una intención que, dicho sea de paso, debería estar siempre presente en el accionar de uke). de esta forma, nage debía hacer un mínimo esfuerzo, que consistía en abrir un poco sus caderas, para que fuera su propio impulso el que hiciera caer a uke (que es lo que debe ocurrir la mayor parte de las veces ¿no?)
durante la realización de esta técnica, otro sempai le hizo ver al aikidoka que en katate ryotedori, las manos de uke deben ir separadas entre ellas por aproximadamente un puño, ya que si tomaban la muñeca de nage demasiado cerca una de otra, era casi lo mismo que katate dori.
más tarde la técnica varió en el momento en que sempai pidió a nage realizar un giro hacia afuera, de manera que el brazo tomado era la catapulta que terminaba proyectando a uke en mae ukemi. una catapulta en sentido figurado, por cierto, puesto que como recordará el amable lector, el brazo siempre, siempre, siempre debe estar muy relajado y no tieso ni tenso como el brazo de una catapulta.
en la técnica siguiente el giro se debía hacer ahora hacia adentro y antes de que uke tomara por completo el brazo de nage. es aquí donde se empezó a explorar en las técnicas de la desaparición, con un brazo que primero está, pero luego ya no. ¿y uke? volando plácidamente por el espacio aéreo del tatami.
fue una práctica relativamente suave, que hizo pensar al aikidoka que, tal como se había propuesto hace algunas semanas, asistiría hoy mismo a la práctica vespertina, con lo que habría completado pro primera vez dos prácticas oficiales en un mismo día. sin embargo en estos momentos el aikidoka siente su cuerpo pesado, adolorido y cansado. y aunque el aikidoka teme que los dolores puedan deberse a otra afección y no a la práctica de esta mañana, esta situación impedirá de todas formas su presencia en el dojo esta tarde.
pero sí mental, porque en más de una oportunidad el aikidoka se sorprendió a sí mismo (por lo general metido en el mar, capeando las olas) pensando en las diferencias entre omote y ura para shi honage. y aunque algunas veces el aikidoka sentía ciertas iluminaciones en las que creía resolver el puzzle mental que le proponía su propio cerebro para resolver ciertas técnicas, ante la falta de un uke en condiciones aptas, le resultó imposible confirmar si estas iluminaciones tenían asidero en la realidad.
considerando entonces el tiempo transcurrido, el aikidoka arribó al dojo (donde ya se han restablecido las sesiones matutinas) dominado por un especial entusiasmo, condición que le permitió ponerse rápidamente a punto para sentirse una vez más en un territorio cálido y familiar.
se podría decir que la práctica de hoy estuvo centrada en el arte de la desaparición. esto es, en cómo nage puede ofrecer algo (la mano, la muñeca, el codo, el brazo) y una vez que uke se ha concentrado en aquello, y que ya se ha decidido a ir a por él, nage simplemente desaparece y donde antes había un brazo, luego sólo está el vacío. ecuación que provoca la proyección de uke.
claro que todo empezó a un tempo pausado, a partir de katate ryotedori, nage debía acercar el brazo tomado a su centro y luego, desde ahí, flectarlo y elevarlo, al tiempo que se posicionaba detrás de uke para dejar caer sólo el peso de su brazo para doblar la espalda de uke.
posteriormente sempai indicó realizar la misma técnica, pero esta vez pido a uke un ataque más solvente, no sólo sosteniendo el brazo de nage, sino intentando entrar en su espacio con intención (una intención que, dicho sea de paso, debería estar siempre presente en el accionar de uke). de esta forma, nage debía hacer un mínimo esfuerzo, que consistía en abrir un poco sus caderas, para que fuera su propio impulso el que hiciera caer a uke (que es lo que debe ocurrir la mayor parte de las veces ¿no?)
durante la realización de esta técnica, otro sempai le hizo ver al aikidoka que en katate ryotedori, las manos de uke deben ir separadas entre ellas por aproximadamente un puño, ya que si tomaban la muñeca de nage demasiado cerca una de otra, era casi lo mismo que katate dori.
más tarde la técnica varió en el momento en que sempai pidió a nage realizar un giro hacia afuera, de manera que el brazo tomado era la catapulta que terminaba proyectando a uke en mae ukemi. una catapulta en sentido figurado, por cierto, puesto que como recordará el amable lector, el brazo siempre, siempre, siempre debe estar muy relajado y no tieso ni tenso como el brazo de una catapulta.
en la técnica siguiente el giro se debía hacer ahora hacia adentro y antes de que uke tomara por completo el brazo de nage. es aquí donde se empezó a explorar en las técnicas de la desaparición, con un brazo que primero está, pero luego ya no. ¿y uke? volando plácidamente por el espacio aéreo del tatami.
fue una práctica relativamente suave, que hizo pensar al aikidoka que, tal como se había propuesto hace algunas semanas, asistiría hoy mismo a la práctica vespertina, con lo que habría completado pro primera vez dos prácticas oficiales en un mismo día. sin embargo en estos momentos el aikidoka siente su cuerpo pesado, adolorido y cansado. y aunque el aikidoka teme que los dolores puedan deberse a otra afección y no a la práctica de esta mañana, esta situación impedirá de todas formas su presencia en el dojo esta tarde.
febrero 24, 2007
a pesar de que contaba con tiempo de sobra, el aikidoka arribó tarde a la práctica de esta mañana. no demasiado tarde, pero sí lo suficiente como para perderse el saludo a la kamiza, lo que en cierta forma lo hizo sentirse extraño.
sin embargo no le tomó demasiado tiempo aclimatarse y ponerse a punto para la práctica, la cual estuvo centrada en irimi nage, kote gaeshi y shiho nage, las cuales, como ya habrá notado el atento lector, son precisamente tres de las técnicas que el aikidoka debe rendir durante su examen para acceder a 6º kyu (examen que aún no tiene fecha).
la práctica de ellas le sirvió al aikidoka para comprobar que debe seguir profundizándolas si quiere aprobar su primer examen.
pero no fueron éstas las únicas técnicas que se practicaron este sábado. también hubo otras cuyo nombre sempai mencionó, pero que el aikidoka por supuesto olvidó. una de ellas, consistía en absorver chomen uchi con el brazo cruzado, salir de la línea de ataque y ponerse a las espaldas de uke y tomarlo por los hombros con los brazos muy relajados, de manera que uke siguiera con el envión, pero cayera al suelo levantando los pies. sempai graficó esta técnica como una de esa típicas escenas de los dibujos animados donde un personaje es tomado por el cuello y el cuerpo sigue adelante por la inercia, pero la cabeza queda atrás y luego se devuelve. pero los asistentes a la práctica de hoy no eran dibujos animados (seis practicantes, dos sin hakama), aunque de todas formas sempai resaltó el relajo de brazos que ha conseguido el aikidoka al desarrollar algunas ténicas.
otras de las ténicas que se llevó a cabo fue koshi nage, a partir de chomen uchi, en la que nage debe entrar entre los pies de uke, con sus piernas muy juntas y las rodillas flectadas, para echarse a uke sobre su espalda (a la altura de las caderas) y luego, realizando un leve movimiento de brazos, provocar el yoko ukemi por parte de uke. mientras realizaba esta técnica como nage (con las dificultades propias de un aprendiz que no la ha realizado muchas veces) un compañero le dijo al aikidoka que no había que hacer caer a uke de manera violenta ni brusca, sino que uke debía caer como cae la nieve acumulada sobre las ramas de los árboles. esto es: por su propio peso. al aikidoka le pareció una hermosa comparación y de paso, ya que se está hablando de nieve, el aikidoka aprovecha de recomendar con énfasis la lectura de "país de nieve" un maravilloso libro del autor japonés yasunari kawabata.
volviendo al tema que nos convoca, hubo otra técnica que consistía en que ante el chomen de uke, nage debía agacharse y entrar con su brazo por entre las piernas de uke, de manera que con el envión uke saliera disparado por su propia fuerza. en este punto sempai le indicó al aikidoka que hiciera de uke ya no cuatro veces, como suele hacerse, sino hasta que no pudiera pararse. primero el aikidoka hizo de uke con sempai, luego con una compañera y la consigna de sempai era: siga, siga, siga, hasta que no pueda pararse. y el aikidoka siguió y siguió y siguió atacando con todas sus fuerzas, utilizando sus últimas reservas. según calcula el aprendiz, debió haber lanzado un centenar de chomen uchis, pero el aikidoka no decayó y siguió haciéndolo hasta que sempai exclamó "yame" y entonces todo se detuvo.
fue una práctica intensa, tal y como el aikidoka tenía ganas de que fuera, ya que se trató de la última práctica de este aprendiz en al menos dos semanas. esto, porque a partir de este lunes, el aikidoka abandonará la ciudad por unas merecidas y necesarias vacaciones.
sin embargo no le tomó demasiado tiempo aclimatarse y ponerse a punto para la práctica, la cual estuvo centrada en irimi nage, kote gaeshi y shiho nage, las cuales, como ya habrá notado el atento lector, son precisamente tres de las técnicas que el aikidoka debe rendir durante su examen para acceder a 6º kyu (examen que aún no tiene fecha).
la práctica de ellas le sirvió al aikidoka para comprobar que debe seguir profundizándolas si quiere aprobar su primer examen.
pero no fueron éstas las únicas técnicas que se practicaron este sábado. también hubo otras cuyo nombre sempai mencionó, pero que el aikidoka por supuesto olvidó. una de ellas, consistía en absorver chomen uchi con el brazo cruzado, salir de la línea de ataque y ponerse a las espaldas de uke y tomarlo por los hombros con los brazos muy relajados, de manera que uke siguiera con el envión, pero cayera al suelo levantando los pies. sempai graficó esta técnica como una de esa típicas escenas de los dibujos animados donde un personaje es tomado por el cuello y el cuerpo sigue adelante por la inercia, pero la cabeza queda atrás y luego se devuelve. pero los asistentes a la práctica de hoy no eran dibujos animados (seis practicantes, dos sin hakama), aunque de todas formas sempai resaltó el relajo de brazos que ha conseguido el aikidoka al desarrollar algunas ténicas.
otras de las ténicas que se llevó a cabo fue koshi nage, a partir de chomen uchi, en la que nage debe entrar entre los pies de uke, con sus piernas muy juntas y las rodillas flectadas, para echarse a uke sobre su espalda (a la altura de las caderas) y luego, realizando un leve movimiento de brazos, provocar el yoko ukemi por parte de uke. mientras realizaba esta técnica como nage (con las dificultades propias de un aprendiz que no la ha realizado muchas veces) un compañero le dijo al aikidoka que no había que hacer caer a uke de manera violenta ni brusca, sino que uke debía caer como cae la nieve acumulada sobre las ramas de los árboles. esto es: por su propio peso. al aikidoka le pareció una hermosa comparación y de paso, ya que se está hablando de nieve, el aikidoka aprovecha de recomendar con énfasis la lectura de "país de nieve" un maravilloso libro del autor japonés yasunari kawabata.
volviendo al tema que nos convoca, hubo otra técnica que consistía en que ante el chomen de uke, nage debía agacharse y entrar con su brazo por entre las piernas de uke, de manera que con el envión uke saliera disparado por su propia fuerza. en este punto sempai le indicó al aikidoka que hiciera de uke ya no cuatro veces, como suele hacerse, sino hasta que no pudiera pararse. primero el aikidoka hizo de uke con sempai, luego con una compañera y la consigna de sempai era: siga, siga, siga, hasta que no pueda pararse. y el aikidoka siguió y siguió y siguió atacando con todas sus fuerzas, utilizando sus últimas reservas. según calcula el aprendiz, debió haber lanzado un centenar de chomen uchis, pero el aikidoka no decayó y siguió haciéndolo hasta que sempai exclamó "yame" y entonces todo se detuvo.
fue una práctica intensa, tal y como el aikidoka tenía ganas de que fuera, ya que se trató de la última práctica de este aprendiz en al menos dos semanas. esto, porque a partir de este lunes, el aikidoka abandonará la ciudad por unas merecidas y necesarias vacaciones.
febrero 22, 2007
sigue la rotación de sempais en el dojo durante el período estival. y así, un viejo y avezado compañero fue ayer el sempai que dirigió una grata práctica centrada principalmente en ikkyo e iriminage y otras técnicas cuyo nombre el aikidoka desconoce pero que se esmerará en describir.
una largaba de manera similar a ikkyo, salvo que el segundo brazo de nage en vez de ir al hombro (o a la parte superior externa del brazo de uke) el brazo de nage iba por dentro y luego realizaba un corte para provocar la proyección de nage.
la otra técnica surgía a partir de katate dori ai hanmi y en la que nage debía echar atrás la pierna que tenía adelante abriendo la cadera, para luego entrar con la misma cadera (sin soltarse de la tomada) para provocar la proyección de nage. durante el desarrollo de esta técnica el aikidoka tuvo serias dificultades, ya que cuando enfrentó a determinado compañero (un muchacho con experiencia, pero que por primera vez asistía a este dojo), no fue capaz de moverlo, no fue capaz de inmutarlo. por el contrario, cuando el aikidoka hizo de uke, este compañero hizo volar al aikidoka. se hace la salvedad que este nuevo compañero mostró una enorme rigidez de brazos, pero a su vez una gran efectividad.
esta situación le permitió al aikidoka hacer una reflexión con respecto al aikido. y es que para el aikidoka el aikido es, en cierta forma, similar al ajedrez. ¿en qué sentido? se preguntará el amable lector, y el aikidoka procederá a intentar explicarlo:
tanto sobre el tablero de ajedrez como sobre el tatami se produce un enfrentamiento simulado. en el ajedrez se simula una guerra y sobre el tatami se simula un enfrentamiento cuerpo a cuerpo (y se dice "simula" puesto que si bien todo lo que ocurre sobre el tatami es real, se sabe que el respeto, el cuidado y el aprecio que se tiene por los compañeros sobre el tatami, seguramente no existiría en un enfrentamiento fuera del tatami).
y así como ser un maestro de ajedrez (o al menos un avezado ajedrecista) no significa ser una experto en estrategias bélicas, ser un experto aikidoka (o al menos manejarse bien sobre el tatami) no implica necesariamente que se saldrá airoso de un enfrentamiento fuera del tatami.
en efecto el aikidoka ha ido descubriendo que muchas de las técnicas que se practican sobre el tatami, seguramente resultarían inútiles en un enfrentamiento fuera del tatami (al igual que muchas de las estrategias de un ajedrecista serían irrisorias en una guerra fuera del tablero). sin embargo este es un detalle que, más allá de una simple reflexión, al aikidoka lo tiene absolutamente sin cuidado, ya que este aprendiz no está pensando en enfrentarse a nadie fuera del tatami y por el contrario, sólo busca divertirse y fluir, sólo busca relajarse y evolucionar junto a sus compañeros. y eso es lo que el aikidoka hace (y espera seguir haciendo por mucho tiempo) en cada práctica.
una largaba de manera similar a ikkyo, salvo que el segundo brazo de nage en vez de ir al hombro (o a la parte superior externa del brazo de uke) el brazo de nage iba por dentro y luego realizaba un corte para provocar la proyección de nage.
la otra técnica surgía a partir de katate dori ai hanmi y en la que nage debía echar atrás la pierna que tenía adelante abriendo la cadera, para luego entrar con la misma cadera (sin soltarse de la tomada) para provocar la proyección de nage. durante el desarrollo de esta técnica el aikidoka tuvo serias dificultades, ya que cuando enfrentó a determinado compañero (un muchacho con experiencia, pero que por primera vez asistía a este dojo), no fue capaz de moverlo, no fue capaz de inmutarlo. por el contrario, cuando el aikidoka hizo de uke, este compañero hizo volar al aikidoka. se hace la salvedad que este nuevo compañero mostró una enorme rigidez de brazos, pero a su vez una gran efectividad.
esta situación le permitió al aikidoka hacer una reflexión con respecto al aikido. y es que para el aikidoka el aikido es, en cierta forma, similar al ajedrez. ¿en qué sentido? se preguntará el amable lector, y el aikidoka procederá a intentar explicarlo:
tanto sobre el tablero de ajedrez como sobre el tatami se produce un enfrentamiento simulado. en el ajedrez se simula una guerra y sobre el tatami se simula un enfrentamiento cuerpo a cuerpo (y se dice "simula" puesto que si bien todo lo que ocurre sobre el tatami es real, se sabe que el respeto, el cuidado y el aprecio que se tiene por los compañeros sobre el tatami, seguramente no existiría en un enfrentamiento fuera del tatami).
y así como ser un maestro de ajedrez (o al menos un avezado ajedrecista) no significa ser una experto en estrategias bélicas, ser un experto aikidoka (o al menos manejarse bien sobre el tatami) no implica necesariamente que se saldrá airoso de un enfrentamiento fuera del tatami.
en efecto el aikidoka ha ido descubriendo que muchas de las técnicas que se practican sobre el tatami, seguramente resultarían inútiles en un enfrentamiento fuera del tatami (al igual que muchas de las estrategias de un ajedrecista serían irrisorias en una guerra fuera del tablero). sin embargo este es un detalle que, más allá de una simple reflexión, al aikidoka lo tiene absolutamente sin cuidado, ya que este aprendiz no está pensando en enfrentarse a nadie fuera del tatami y por el contrario, sólo busca divertirse y fluir, sólo busca relajarse y evolucionar junto a sus compañeros. y eso es lo que el aikidoka hace (y espera seguir haciendo por mucho tiempo) en cada práctica.
febrero 20, 2007
muchas cosas pueden brotar a partir de kata te dori ai hanmi. una de ellas, por ejemplo, puede ser tai noenka. y a su vez muchas cosas pueden brotar a partir de tai noenka. y eso fue lo que sucedió en la práctica vespertina de ayer: a partir de tai noenka sucedieron muchas cosas. cosas como por ejemplo irimi nage, como por ejemplo kote gaeshi, como por ejemplo shiho nage. y todas esas técnicas surgieron ayer por la tarde durante la práctica.
pero antes que eso, sempai pidió que se realizara una técnica mucho más simple (al menos en la teoría). y esta fue que, antes de tai noenka, pero a partir tambiém de kata te dori ai hanmi, nage sólo debía llevar su muñeca tomada hacia su centro y caminar. esto, por cierto, sin tironear el brazo de uke, sino que aceptando (y aprovechando) su entrada, para traer hacia su centro la tomada de uke y luego caminar distendidamente hacia adelante, dejando atrás de esta forma a uke, que caía rendido (o que debía caer rendido) sobre el tatami. pero a pesar de la aparente simpleza de esta técnica, al aikidoka le resultó sumamente complejo conseguir que uke cayera. y las pocas veces que cayó, fue más bien por buena voluntad que por otra cosa.
posteriormente, como ya fue dicho, irimi nage. primero desligándose de la tomada de uke (flectando el brazo, pasando la otra mano por sobre la mano de uke para evitar un posible codazo), luego acercando la cabeza de uke hacia el hombro de nage (levantando incluso la cabeza para conseguir el desequilibrio) mientras ambos giran en la misma dirección, hasta que nage ya ha sentido el desequilibrio de uke y entonces viene el golpe de timón y cambia la dirección del movimiento al tiempo que eleva su brazo en un espiral hacia el cielo para finalmente cerrarlo todo con un breve y sutil movimiento de caderas.
luego kaiten nage (siempre a partir de tai noenka) primero simulando un atemi al rostro, para aprovechar ese pequeño desequilibrio para pasar por debajo del brazo de uke y de inmediato hacer un corte con el brazo de uke (tal como si fuera un bokken) y mantener a raya a uke posando una mano sobre su cuello, y una vez sometido, simplemente caminar para provocar su proyección. (a esta altura del relato el aikidoka no tiene tan claro si la técnica a la que se está refiriendo se llama efectivamente kaiten nage, pero si la descripción es buena y el lector está atento, el lector ya habrá podido hacerse una idea de qué técnica se trata).
más tarde, kote gaeshi y luego tenchi nage (esta vez a partir de ryo te dori, por supuesto), técnica que sempai relacionó con la primera (avanzar, avanzar, avanzar y dejar atrás a uke simplemente desplazándose hacia adelante).
una excelente práctica que fue cerrada con un siempre estimulante y reponedor kokyu ho, el cual siempre está lleno de sorpresas (y de sutilezas).
finalizada la práctica, un alumno nuevo (que lleva un par de meses) elogió la soltura y la ténica del aikidoka, lo que a las claras demuestra la poca experiencia de ese gentil aprendiz.
durante estos últimos días el aikidoka ha aprendido a disfrutar de las prácticas vespertinas y está pensando seriamente en cambiarse a ellas en desmedro de las prácticas matutinas. pero también (hay que reconocerlo) está pensando seriamente en asistir a ambas una vez que se repongan las prácticas de las mañanas en marzo próximo.
ya se verá.
pero antes que eso, sempai pidió que se realizara una técnica mucho más simple (al menos en la teoría). y esta fue que, antes de tai noenka, pero a partir tambiém de kata te dori ai hanmi, nage sólo debía llevar su muñeca tomada hacia su centro y caminar. esto, por cierto, sin tironear el brazo de uke, sino que aceptando (y aprovechando) su entrada, para traer hacia su centro la tomada de uke y luego caminar distendidamente hacia adelante, dejando atrás de esta forma a uke, que caía rendido (o que debía caer rendido) sobre el tatami. pero a pesar de la aparente simpleza de esta técnica, al aikidoka le resultó sumamente complejo conseguir que uke cayera. y las pocas veces que cayó, fue más bien por buena voluntad que por otra cosa.
posteriormente, como ya fue dicho, irimi nage. primero desligándose de la tomada de uke (flectando el brazo, pasando la otra mano por sobre la mano de uke para evitar un posible codazo), luego acercando la cabeza de uke hacia el hombro de nage (levantando incluso la cabeza para conseguir el desequilibrio) mientras ambos giran en la misma dirección, hasta que nage ya ha sentido el desequilibrio de uke y entonces viene el golpe de timón y cambia la dirección del movimiento al tiempo que eleva su brazo en un espiral hacia el cielo para finalmente cerrarlo todo con un breve y sutil movimiento de caderas.
luego kaiten nage (siempre a partir de tai noenka) primero simulando un atemi al rostro, para aprovechar ese pequeño desequilibrio para pasar por debajo del brazo de uke y de inmediato hacer un corte con el brazo de uke (tal como si fuera un bokken) y mantener a raya a uke posando una mano sobre su cuello, y una vez sometido, simplemente caminar para provocar su proyección. (a esta altura del relato el aikidoka no tiene tan claro si la técnica a la que se está refiriendo se llama efectivamente kaiten nage, pero si la descripción es buena y el lector está atento, el lector ya habrá podido hacerse una idea de qué técnica se trata).
más tarde, kote gaeshi y luego tenchi nage (esta vez a partir de ryo te dori, por supuesto), técnica que sempai relacionó con la primera (avanzar, avanzar, avanzar y dejar atrás a uke simplemente desplazándose hacia adelante).
una excelente práctica que fue cerrada con un siempre estimulante y reponedor kokyu ho, el cual siempre está lleno de sorpresas (y de sutilezas).
finalizada la práctica, un alumno nuevo (que lleva un par de meses) elogió la soltura y la ténica del aikidoka, lo que a las claras demuestra la poca experiencia de ese gentil aprendiz.
durante estos últimos días el aikidoka ha aprendido a disfrutar de las prácticas vespertinas y está pensando seriamente en cambiarse a ellas en desmedro de las prácticas matutinas. pero también (hay que reconocerlo) está pensando seriamente en asistir a ambas una vez que se repongan las prácticas de las mañanas en marzo próximo.
ya se verá.
febrero 19, 2007
un velocísimo repaso a la práctica sabatina: después de la lluvia apocalíptica de la jornada anterior, el día abrió con un sol que entibiaba la mañana y templaba el dojo a una temperatura ideal para el keiko.
keiko que estuvo centrado básicamente en ikkyo, kokyu nage e irimi nage. pero como de eso hace ya tanto tiempo, en vez de referirse a ello, el aikidoka prefiere enfocarse en la práctica de esta tarde.
ni el frío, ni el viento, ni la lluvia, ni la nieve podrían impedir que el aprendiz se haga presente hoy en el dojo. de cualquier forma, el día está soleado, no hay una sola nube en el cielo y hasta ahora la tierra no se ha partido en dos.
eso sí, aún queda mucha tarde por delante.
keiko que estuvo centrado básicamente en ikkyo, kokyu nage e irimi nage. pero como de eso hace ya tanto tiempo, en vez de referirse a ello, el aikidoka prefiere enfocarse en la práctica de esta tarde.
ni el frío, ni el viento, ni la lluvia, ni la nieve podrían impedir que el aprendiz se haga presente hoy en el dojo. de cualquier forma, el día está soleado, no hay una sola nube en el cielo y hasta ahora la tierra no se ha partido en dos.
eso sí, aún queda mucha tarde por delante.
febrero 16, 2007
por más que los meteorólogos se empeñen en negarlo, para el aikidoka la intensa lluvia que se dejó caer hoy, es una señal más de los profundos cambios climáticos que se están desarrollando en el planeta. de lo contrario, le resulta difícil explicarse el peso de la lluvia, la ferocidad del viento, el volumen de las nubes y las bajas temperaturas que azotaron hoy a la ciudad en pleno verano.
en cualquier caso, nada de esto impidió que el aikidoka hoy se retirara sigilosamente de su lugar de trabajo, casi una hora antes de lo habitual, para asistir al keiko.
era la primera vez que al aikidoka le tocaba entrenar con este sempai. aunque había tenido la oportunidad de practicar con él en más de una ocasión (en las que pudo comprobar la admirable técnica y la gran sensibilidad de la que hace gala este samurai), esta era la primera vez que lo tenía como sempai dirigiendo una clase.
y tal como se lo habría imaginado, fue una práctica profundamente sensorial, en la que sempai (un muchacho joven, generoso, amable y entusiasta) se esmeró en transmitir sus bastos conocimientos a los apenas cuatro aprendices que asistieron a la práctica esta tarde lluviosa, cargada de gordas y oscuras nubes.
todo comenzó con tai noenka, pero al poco tiempo, al darse cuenta de las falencias de al menos dos de los practicantes (entre los que por supuesto se encontraba el aikidoka y otro alumno aún más inexperto) sempai detuvo la clase para volver atrás y repasar lo más básico de lo básico: irimi, kaiten y tenkan.
una vez que hubo repasado estos tai sabakis, se volvió a tai noenka, poniéndo énfasis en irimi-tenkan y en la relajación de los brazos, que sólo se dejan caer con su propio peso, sin ejercer fuerza ni menos tensión.
después de unos minutos, a sempai se le ocurrió un ejercicio para graficar la sensación que debería sentir el aikidoka al momento de hablar del centro, o del hara, o del tandem o del ki, todas las cuales son básicamente la misma cosa. y este ejercicio consistió en que uke, en vez de tomar la muñeca de nage, debía tomar el obi de nage, enganchar su mano en el cinturón del keiko gi de nage. por cierto, y tal como señaló sempai, uke debía entregar algo en su ataque, para poder recibir una respuesta por parte de uke (en ese momento el aikidoka comprendió la importancia de entregar, para luego recibir. si uke no entrega, no permite la realización de una técnica la ténica. por otro lado, esa entrega debe ser sincera, con intención, pero moderada, ya que uke no puede asaltar como un caballo desbocado, puesto que de esa forma es muy fácil deshacerse de él o incluso lastimarlo). entonces nage, con su cinturón tomado por uke, debía desplazarse, ya fuera hacia adelante o hacia atrás, o hacia un lado o hacia otro, hacia arriba o hacia abajo, y uke, siempre sensible y atento, debía reaccionar para no forzar una luxación innecesaria de su muñeca.
se notaba que era una de las primeras veces de sempai a cargo de una práctica, pero quizás esto mismo lo impulsaba a ser especialmente didáctico y generoso al momento de compartir sus conocimientos y sobre todo sus sensaciones.
y su esfuerzo no fue en vano, porque esta ha sido una de las pocas veces en las que el aikidoka ha tomado verdadera conciencia de cuándo una técnica surge desde el hara y cuando surge desde la fuerza de los brazos. ya en ocasiones anteriores, cuando el aikidoka había tenido la oportunidad de practicar con este sempai, ya fuera como uke o como nage, éste había conseguido transmitirle esa sensación inexplicable e incomparable de mover el cuerpo desde el centro, y ahora como sempai a cargo de la práctica, con sólo cuatro alumnos sobre el tatami, sempai se esmeró en transmitir esa sensación, y vaya si lo logró.
como alguien dijo durante la clase, cuando la energía brota desde el centro, el cuerpo se siente distinto, cuando la energía brota desde el centro, los brazos parecen sobrar, o más bien son una perfecta extensión del tandem.
después de varios minutos explorando en esto, sempai indicó realizar irimi nage. y mientras esto ocurría sobre el tatami, afuera del dojo el cielo comenzaba lentamente a despejarse, y las las nubes adquirían un color tornasol de alto impacto.
como fue mencionado al principio, se trató de una práctica profundamente sensorial, desarrollada casi en cámara lenta, pero llena de matices, cargada de profundas y estimulantes sutilezas. a tal punto que el aikidoka sintió que fue la fuerza generada sobre el tatami, la que movió a las nubes en el cielo y volvió a hacer brillar el sol poco antes de que se hiciera completamente la noche.
en cualquier caso, nada de esto impidió que el aikidoka hoy se retirara sigilosamente de su lugar de trabajo, casi una hora antes de lo habitual, para asistir al keiko.
era la primera vez que al aikidoka le tocaba entrenar con este sempai. aunque había tenido la oportunidad de practicar con él en más de una ocasión (en las que pudo comprobar la admirable técnica y la gran sensibilidad de la que hace gala este samurai), esta era la primera vez que lo tenía como sempai dirigiendo una clase.
y tal como se lo habría imaginado, fue una práctica profundamente sensorial, en la que sempai (un muchacho joven, generoso, amable y entusiasta) se esmeró en transmitir sus bastos conocimientos a los apenas cuatro aprendices que asistieron a la práctica esta tarde lluviosa, cargada de gordas y oscuras nubes.
todo comenzó con tai noenka, pero al poco tiempo, al darse cuenta de las falencias de al menos dos de los practicantes (entre los que por supuesto se encontraba el aikidoka y otro alumno aún más inexperto) sempai detuvo la clase para volver atrás y repasar lo más básico de lo básico: irimi, kaiten y tenkan.
una vez que hubo repasado estos tai sabakis, se volvió a tai noenka, poniéndo énfasis en irimi-tenkan y en la relajación de los brazos, que sólo se dejan caer con su propio peso, sin ejercer fuerza ni menos tensión.
después de unos minutos, a sempai se le ocurrió un ejercicio para graficar la sensación que debería sentir el aikidoka al momento de hablar del centro, o del hara, o del tandem o del ki, todas las cuales son básicamente la misma cosa. y este ejercicio consistió en que uke, en vez de tomar la muñeca de nage, debía tomar el obi de nage, enganchar su mano en el cinturón del keiko gi de nage. por cierto, y tal como señaló sempai, uke debía entregar algo en su ataque, para poder recibir una respuesta por parte de uke (en ese momento el aikidoka comprendió la importancia de entregar, para luego recibir. si uke no entrega, no permite la realización de una técnica la ténica. por otro lado, esa entrega debe ser sincera, con intención, pero moderada, ya que uke no puede asaltar como un caballo desbocado, puesto que de esa forma es muy fácil deshacerse de él o incluso lastimarlo). entonces nage, con su cinturón tomado por uke, debía desplazarse, ya fuera hacia adelante o hacia atrás, o hacia un lado o hacia otro, hacia arriba o hacia abajo, y uke, siempre sensible y atento, debía reaccionar para no forzar una luxación innecesaria de su muñeca.
se notaba que era una de las primeras veces de sempai a cargo de una práctica, pero quizás esto mismo lo impulsaba a ser especialmente didáctico y generoso al momento de compartir sus conocimientos y sobre todo sus sensaciones.
y su esfuerzo no fue en vano, porque esta ha sido una de las pocas veces en las que el aikidoka ha tomado verdadera conciencia de cuándo una técnica surge desde el hara y cuando surge desde la fuerza de los brazos. ya en ocasiones anteriores, cuando el aikidoka había tenido la oportunidad de practicar con este sempai, ya fuera como uke o como nage, éste había conseguido transmitirle esa sensación inexplicable e incomparable de mover el cuerpo desde el centro, y ahora como sempai a cargo de la práctica, con sólo cuatro alumnos sobre el tatami, sempai se esmeró en transmitir esa sensación, y vaya si lo logró.
como alguien dijo durante la clase, cuando la energía brota desde el centro, el cuerpo se siente distinto, cuando la energía brota desde el centro, los brazos parecen sobrar, o más bien son una perfecta extensión del tandem.
después de varios minutos explorando en esto, sempai indicó realizar irimi nage. y mientras esto ocurría sobre el tatami, afuera del dojo el cielo comenzaba lentamente a despejarse, y las las nubes adquirían un color tornasol de alto impacto.
como fue mencionado al principio, se trató de una práctica profundamente sensorial, desarrollada casi en cámara lenta, pero llena de matices, cargada de profundas y estimulantes sutilezas. a tal punto que el aikidoka sintió que fue la fuerza generada sobre el tatami, la que movió a las nubes en el cielo y volvió a hacer brillar el sol poco antes de que se hiciera completamente la noche.
febrero 15, 2007
por motivos de tiempo, un ultra breve resumen de la práctica vespertina de ayer: a modo de precalentamiento, sempai hizo que los alumnos jugaran a la carretilla, a los caballitos y otros tradicionales juegos infantiles.
uno de los momentos interesantes de la práctica fue cuando sempai organizó una corrida, en la que un alumno debía perseguir a otro sobre el tatami, claro que con una pequeña dificultad: ambos debían desplazarse sólo haciendo ukemis. lo interesante es que cuando le tocó el turno al aikidoka, éste no demoró demasiado en capturar a su víctima, sin embargo fue el que más se demoró en ser capturado, haciendo ukemis de aquí para allá y de allá para acá, fue difícil atraparlo y esto el aprendiz lo disfrutó muchísimo.
¿el resto? ikkyo, irimi nage, y otras técnicas que, debido al tiempo transcurrido, el aikidoka ya no recuerda. claro que a propósito de este olvido, al aikidoka se le viene a la mente una triste sensación que lo asaltó durante la práctica de ayer y fue que, realizando una técnica que ya había realizado antes, se dio cuenta de que no estaba realizando bien, a pesar de que la conocía. el aikidoka tuvo entonces la sensación de que muchas de las cosas que aprende un día, al día siguiente ya las ha olvidado. lo cual, sin ninguna duda, no es una buena señal.
uno de los momentos interesantes de la práctica fue cuando sempai organizó una corrida, en la que un alumno debía perseguir a otro sobre el tatami, claro que con una pequeña dificultad: ambos debían desplazarse sólo haciendo ukemis. lo interesante es que cuando le tocó el turno al aikidoka, éste no demoró demasiado en capturar a su víctima, sin embargo fue el que más se demoró en ser capturado, haciendo ukemis de aquí para allá y de allá para acá, fue difícil atraparlo y esto el aprendiz lo disfrutó muchísimo.
¿el resto? ikkyo, irimi nage, y otras técnicas que, debido al tiempo transcurrido, el aikidoka ya no recuerda. claro que a propósito de este olvido, al aikidoka se le viene a la mente una triste sensación que lo asaltó durante la práctica de ayer y fue que, realizando una técnica que ya había realizado antes, se dio cuenta de que no estaba realizando bien, a pesar de que la conocía. el aikidoka tuvo entonces la sensación de que muchas de las cosas que aprende un día, al día siguiente ya las ha olvidado. lo cual, sin ninguna duda, no es una buena señal.
febrero 13, 2007
siguiendo con el horario de verano, el aikidoka se hizo presente en el dojo ayer por la tarde. la práctica se centró en una primera instancia (después del precalentamiento, que incluyó ukemis por doquier: mae ukemis cortos, largos, cruzados, sin las manos, además de ushiro ukemis) en trabajo sin manos por parte de nage: ante un tsuki al vientre por parte de uke, nage, con las manos en la espalda, debía simplemente salir de la línea de ataque con irimi y luego kayten. el movimiento, según explicó sempai, debía hacerse muy cerca del cuerpo de uke, de manera de quedar alineado a su cuerpo y de esta manera tener la posibilidad de aplicar una amplia variedad de técnicas. como por ejemplo la técnica que vino a continuación, que era muy similar (por no decir la misma) que se practicó el sábado y que consistía en que frente al mismo ataque y luego de salir de la línea del tsuki y estar alineado, mirando en la misma dirección de uke, nage debía posar su mano sobre el antebrazo de uke y luego bajar su centro de gravedad para inmovilizarlo.
más tarde, siempre en tachi waza, se realizó el ataque ryo kata dori, ante el cual nage debía pendular con sus hombros (una fracción de segundos antes de que que uke tomara sus dos hombros) para provocar la proyección del atacante. posteriormente, ante el mismo ataque, nage debía esta vez esperar que uke tomara sus dos hombros, pero en ese instante, tenía que girar sobre su eje, pero en dirección contraria a la dirección en que provenía el ataque, con lo que supuestamente también debía provocar la proyección de nage. claro que aquí el aikidoka debe ser franco para reconocer que pocas veces consiguió realizar fluidamente esta técnica y que requirió de la complacencia de uke para terminar con éste en el suelo.
finalmente (y queda aquí consignado que se han omitido varias técnicas realizadas durante la práctica) sempai hizo un círculo para volver a la técnica inicial. esto es uke lanza un tsuki al estómago y nage sale de la línea de ataque. pero en ese momento vino la variante, en la que nage debía tomar a uke por el hombro y luego hacer un barrido con el pie, con lo provocaba la caída hacia atrás de uke.
fue una práctica en la que sempai debió corregir la técnica con que el aikidoka realizaba el tsuki. fue en buenas cuentas una práctica con altos y bajos. quizás con más bajos que altos, pero lo más importante es que a la salida, el aprendiz sintió más y más ganas de aikido.
más tarde, siempre en tachi waza, se realizó el ataque ryo kata dori, ante el cual nage debía pendular con sus hombros (una fracción de segundos antes de que que uke tomara sus dos hombros) para provocar la proyección del atacante. posteriormente, ante el mismo ataque, nage debía esta vez esperar que uke tomara sus dos hombros, pero en ese instante, tenía que girar sobre su eje, pero en dirección contraria a la dirección en que provenía el ataque, con lo que supuestamente también debía provocar la proyección de nage. claro que aquí el aikidoka debe ser franco para reconocer que pocas veces consiguió realizar fluidamente esta técnica y que requirió de la complacencia de uke para terminar con éste en el suelo.
finalmente (y queda aquí consignado que se han omitido varias técnicas realizadas durante la práctica) sempai hizo un círculo para volver a la técnica inicial. esto es uke lanza un tsuki al estómago y nage sale de la línea de ataque. pero en ese momento vino la variante, en la que nage debía tomar a uke por el hombro y luego hacer un barrido con el pie, con lo provocaba la caída hacia atrás de uke.
fue una práctica en la que sempai debió corregir la técnica con que el aikidoka realizaba el tsuki. fue en buenas cuentas una práctica con altos y bajos. quizás con más bajos que altos, pero lo más importante es que a la salida, el aprendiz sintió más y más ganas de aikido.
febrero 10, 2007
de a poco se empieza a notar el período del año. por momentos la ciudad se parece a un pueblo fantasma. las calles están más vacías y también lo está el dojo que hoy contó con escasa afluencia a la práctica, algo inusual para la práctica sabatina que por lo general es una de las más concurridas de la semana.
sólo seis empeñosos samuráis se entregaron por entero sobre el tatami y lo hicieron a pesar del intenso calor que todo lo abrasaba.
la práctica comenzó con un breve calentamiento (los cuerpos ya estaban lo suficientemente calientes por el sol) para luego dar paso a ikkyo a partir de katate dori ai hanmi. el aikidoka realizó la técnica con cierta soltura, pero debió ser corregido por sempai (que era la segunda vez que dirigía al aikidoka en una práctica) quien le hizo ver que su accionar como uke debía ser más... ¿cuál fue la palabra que usó? ¿comprometida? el aikidoka no lo recuerda. pero lo que quizo decir era que katate dori era mucho más que simplemente tomar la muñeca de nage, era tomar la muñeca, pero además manifestar la intención (¡esa era la palabra "intención"!) de entrar en el espacio de nage y no tomar y quedarse esperando que éste realizara la técnica.
fueron varios minutos de ikkyo primero describiendo una gran ola, para luego pasar a ikkyo pero describiendo una circunferencia menor, un ikkyo más corto, se podría decir.
luego, el mismo ataque, pero en gyaku hanmi fue repelido de una manera distinta: nage debía flectar el brazo tomado, llevarlo a su centro y soltarse de uke ayudado por su otra mano. luego la mano que antes estuvo tomada, se posaba sobre el antebrazo de uke (mientras ambos caminaban describiendo una pequeña circunferencia) para dominar la situación ya fuera bajando el centro de gravedad o entrando con un atemi al rostro de uke en dirección contraria al movimiento de ambos cuerpos.
poco después, se realizó un ejercicio que sempai llamó "sumo" y que consistía en que dos aprendices se sentaban en seiza uno frente a otro, y cada uno daba tres palmadas en sus propios muslos, para luego tomar al compañero del obi e intentar desequilibrando intendo evitar usar fuerza de brazos y permitir que la energía fluyera desde el tandem.
hacia el final de la práctica, sempai mostró un didáctico ejemplo para mostrar la diferencia entre aikido y aiki justu: uke debía realizar katate dori gyaku hanmi. nage debía atraerlo acercándose con irimi y llevando su muñeca tomada hacia su centro para desligarse de la tomada. hasta ahí todo igual, pero luego se dividían los caminos: en aiki jutsu, tras desligarse de la tomada, nage le entraba con un terrible codazo a uke en pleno rostro (situación que sempai ejemplificó sin llegar al golpe). en aikido, en cambio se abrían los brazos ampliamente y con un leve movimiento de caderas se conseguía la proyección de uke.
se podría decir que en el aikido se juega con fuego, se camina al borde del precipicio y las cosas se mantienen allí por el respeto que se debe tener hacia los compañeros, y porque el objetivo principal sobre el tatami no es aprender a golpear o a dañar a otra persona, sino simplemente divertirse.
sempai también se refirió en un momento a una situación "real", fuera del dojo, pero ya se sabe que para el aikidoka lo que ocurre sobre el tatami es tan real como lo que ocurre fuera y que no le viene mucho ese discurso sobre qué pasaría en una situación "real". para el aikidoka, lo que ocurre sobre el tatami es real, tanto o más real de lo que ocurre fuera del dojo. y punto.
sólo seis empeñosos samuráis se entregaron por entero sobre el tatami y lo hicieron a pesar del intenso calor que todo lo abrasaba.
la práctica comenzó con un breve calentamiento (los cuerpos ya estaban lo suficientemente calientes por el sol) para luego dar paso a ikkyo a partir de katate dori ai hanmi. el aikidoka realizó la técnica con cierta soltura, pero debió ser corregido por sempai (que era la segunda vez que dirigía al aikidoka en una práctica) quien le hizo ver que su accionar como uke debía ser más... ¿cuál fue la palabra que usó? ¿comprometida? el aikidoka no lo recuerda. pero lo que quizo decir era que katate dori era mucho más que simplemente tomar la muñeca de nage, era tomar la muñeca, pero además manifestar la intención (¡esa era la palabra "intención"!) de entrar en el espacio de nage y no tomar y quedarse esperando que éste realizara la técnica.
fueron varios minutos de ikkyo primero describiendo una gran ola, para luego pasar a ikkyo pero describiendo una circunferencia menor, un ikkyo más corto, se podría decir.
luego, el mismo ataque, pero en gyaku hanmi fue repelido de una manera distinta: nage debía flectar el brazo tomado, llevarlo a su centro y soltarse de uke ayudado por su otra mano. luego la mano que antes estuvo tomada, se posaba sobre el antebrazo de uke (mientras ambos caminaban describiendo una pequeña circunferencia) para dominar la situación ya fuera bajando el centro de gravedad o entrando con un atemi al rostro de uke en dirección contraria al movimiento de ambos cuerpos.
poco después, se realizó un ejercicio que sempai llamó "sumo" y que consistía en que dos aprendices se sentaban en seiza uno frente a otro, y cada uno daba tres palmadas en sus propios muslos, para luego tomar al compañero del obi e intentar desequilibrando intendo evitar usar fuerza de brazos y permitir que la energía fluyera desde el tandem.
hacia el final de la práctica, sempai mostró un didáctico ejemplo para mostrar la diferencia entre aikido y aiki justu: uke debía realizar katate dori gyaku hanmi. nage debía atraerlo acercándose con irimi y llevando su muñeca tomada hacia su centro para desligarse de la tomada. hasta ahí todo igual, pero luego se dividían los caminos: en aiki jutsu, tras desligarse de la tomada, nage le entraba con un terrible codazo a uke en pleno rostro (situación que sempai ejemplificó sin llegar al golpe). en aikido, en cambio se abrían los brazos ampliamente y con un leve movimiento de caderas se conseguía la proyección de uke.
se podría decir que en el aikido se juega con fuego, se camina al borde del precipicio y las cosas se mantienen allí por el respeto que se debe tener hacia los compañeros, y porque el objetivo principal sobre el tatami no es aprender a golpear o a dañar a otra persona, sino simplemente divertirse.
sempai también se refirió en un momento a una situación "real", fuera del dojo, pero ya se sabe que para el aikidoka lo que ocurre sobre el tatami es tan real como lo que ocurre fuera y que no le viene mucho ese discurso sobre qué pasaría en una situación "real". para el aikidoka, lo que ocurre sobre el tatami es real, tanto o más real de lo que ocurre fuera del dojo. y punto.
febrero 09, 2007
hoy fue el última día de preparación del aikidoka para su examen de 6º kyu. pero no porque ya tenga dominadas todas las técnicas que se exigen para sortear el examen, sino porque sempai ya no podrá seguir yendo en las mañanas a ayudarlo.
claro que hoy el aikidoka alcanzó a realizar todas las técnicas requeridas y en palabras del propio sempai, el aprendiz está en condiciones de aprobar el examen. aclaró, eso sí que todavía hay algunos aspectos que debe mejorar para realizar las técnicas depuradamente, pero agregó que para pasar a 6ºkyu, sensei seguramente pasará por alto esos detalles.
aparte de sus propias técnicas (tenkan katatedori, chomenuchi ikkyo, chomenuchi iriminage, munetsuki kotegaeshi, katatedori shihonage, yokomenuchi shihonage y kokyu tanden ho), el aikidoka trabajó como uke y como nage técnicas como ikkyo, nikkyo y sankyo, que eran algunas de las técnicas que estaba practicando un compañero que aspira al 1er kyu. a pesar de la inexperiencia del aprendiz, a su juicio el aprendiz realizó de manera aceptable estas dos últimas técnicas para él desconocidas.
el aikidoka espera retomar la preparación para su examen un par de semanas antes de darlo, para así poder consolidar lo aprendido durante estos días. de momento, se mantiene día y noche realizando las técnicas en su mente.
pasando a las prácticas formales, esta tarde el aikidoka no podrá asistir a la práctica vespertina, puesto que la de los viernes es una hora más temprano y al aikidoka el tiempo no le da.
eso sí: mañana va fijo.
claro que hoy el aikidoka alcanzó a realizar todas las técnicas requeridas y en palabras del propio sempai, el aprendiz está en condiciones de aprobar el examen. aclaró, eso sí que todavía hay algunos aspectos que debe mejorar para realizar las técnicas depuradamente, pero agregó que para pasar a 6ºkyu, sensei seguramente pasará por alto esos detalles.
aparte de sus propias técnicas (tenkan katatedori, chomenuchi ikkyo, chomenuchi iriminage, munetsuki kotegaeshi, katatedori shihonage, yokomenuchi shihonage
el aikidoka espera retomar la preparación para su examen un par de semanas antes de darlo, para así poder consolidar lo aprendido durante estos días. de momento, se mantiene día y noche realizando las técnicas en su mente.
pasando a las prácticas formales, esta tarde el aikidoka no podrá asistir a la práctica vespertina, puesto que la de los viernes es una hora más temprano y al aikidoka el tiempo no le da.
eso sí: mañana va fijo.
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